Comunicación pública de la ciencia y la tecnología en Colombia: ¿políticas para la democratización del conocimiento?
Palabras clave: comunicación, ciencia, tecnología, políticas, participación.
Sobre la comunicación pública de la ciencia y la tecnología y sus modelos.
La necesidad de desarrollo de las sociedades y el dominio económico sobre las demás naciones, la comunicación pública de la ciencia fue integrada a las políticas científico-tecnológicas de gobiernos y organismos científicos que han propendido porque la sociedad "valore los beneficios de la ciencia". Estas acciones derivaron en discursos sobre alfabetización científica, difusión, divulgación, popularización de la ciencia, entre otros, que muchas veces se usan indistintamente.
Tendriamos varias preguntas por resolver: ¿qué significa comunicar la ciencia y la tecnología? ¿Por qué es importante establecer vínculos entre ciencia y públicos? ¿Cómo garantizar los derechos a la comunicación pública de la ciencia? ¿Cómo establecer relaciones de doble vía efectivas para la participación en las decisiones sobre la ciencia y la tecnología? ¿Qué papel cumplen las otras formas de conocimiento en la comunicación pública de la ciencia y la tecnología? Si bien estas preguntas no se resuelven en este artículo, sí damos algunos elementos que llevan a pensar que la importancia de la discusión e investigación de este tema estaría dada por su carácter político, tanto en el sentido de definición de políticas de Estado como de la acción política de diversos grupos sociales frente a los asuntos relativos a la ciencia y la tecnología.
El principal objetivo de la línea de apropiación social de la ciencia, la tecnología y la innovación -ASCTI- es contribuir al conocimiento y debate sobre la cultura científica en el país, a través investigaciones, evaluaciones y estudios sobre políticas, actores y actividades dedicadas a fortalecer los procesos, así como el de conocer las percepciones de los diferentes grupos sociales sobre la ciencia, la tecnología y la innovación.
De la alfabetización a la participación.
Lo que caracteriza cada etapa con variaciones de matiz entre los autores estaría determinado por la forma en que se conceptualizan los públicos y el tipo de estrategias que se utiliza tanto para intervenir en las decisiones sobre la ciencia como para comunicarla.
el de déficit y el democrático. En el primer caso se asume que el público carece de conocimientos científicos y la labor de la comunicación de la ciencia es suplir estas carencias, para esto, se desarrolla una línea de comunicación que va de la ciencia al público. Por su parte, el modelo democrático reconoce al público como poseedor de conocimientos y experticia, además de valores e intereses que son útiles en la reflexión sobre la aplicación de la ciencia en contextos sociales específicos, y promueve procesos de comunicación de doble vía entre la ciencia y el público.
En el modelo de déficit se pueden ubicar dos tipos de posturas que son conocidas como modelo de déficit simple y modelo de déficit complejo. En el primer caso, se asume que existe un conocimiento científico concebido como un cuerpo de conocimientos certero y seguro sobre el mundo, al que sólo tienen acceso unos pocos (científicos), y que, por otro lado, existe una población (público lego) que no tiene acceso a ese conocimiento. La labor de la comunicación de la ciencia es, entonces, acercar estos conocimientos al público amplio, y se planea con públicos voluntarios, cuya necesidad no es necesariamente el aprendizaje de la ciencia; se entiende como un espacio creativo y de recreación, en contextos de educación no formal e informal.
En el modelo de déficit complejo, la comunicación de la ciencia empieza a ser asumida ya no solamente como una cosa buena por sí misma, sino que se sustenta en torno a necesidades que abarcan los ámbitos de la vida social, cultural, política, económica y privada de los individuos.
Apuntes para una historia de la política en comunicación pública de la ciencia en Colombia.
El primer periodo, ubicado entre 1968 y 1990, está ligado a lo que analistas como Garay han denominado el periodo de la institucionalización de la ciencia en Colombia.
Surgieron varias entidades de importancia para la ciencia y la tecnología nacionales, como el Instituto Colombiano para el Desarrollo de la Ciencia y la Tecnología (Colciencias), el Instituto Colombiano para el Fomento de la Educación Superior (icfes), Ingeominas o el Instituto Nacional de los Recursos Naturales Renovables y del Medio Ambiente (Inderena); institutos de investigación, como el Centro de Investigación en la Caña de Azúcar, el Centro de Investigaciones Biológicas, entre otros.
Uno de los principales objetivos de la política de este periodo consistía en que la ciencia y la tecnología respondieran al modelo de desarrollo hacia adentro, centrado en la sustitución de importaciones con una alta inversión del Estado, para que estas actividades respondieran a las necesidades de la economía. Así, estos años estuvieron centrados en lograr el fomento y el reconocimiento por parte de la sociedad colombiana de la importancia de la ciencia y la tecnología y sus instituciones para el desarrollo del país. Considerando este objetivo, los procesos de comunicación de la ciencia eran entendidos en términos de alfabetización y valoración.
En 1983 nace el "Plan de Concertación Nacional en Ciencia y Tecnología" que en uno de sus puntos ubicaba la popularización de la ciencia. Este plan fue materializado con el primer empréstito para la ciencia y la tecnología otorgado por el Banco Interamericano de Desarrollo (bid). Para este tema se propusieron tres grandes líneas: el impulso al periodismo científico, la promoción de las actividades científicas infantiles y juveniles y la utilización de los medios de comunicación masivos. Así, comenzó a emitirse el programa de televisión "Difusión y formación científico-tecnológica", coproducción de Colciencias y el Instituto Colombiano para el Fomento de la Educación Superior (icfes), que se inició a mediados de 1984 y que, por más de cinco años, divulgó información sobre proyectos de investigación y desarrollo tecnológico con énfasis en la solución de problemas colombianos y su importancia para el desarrollo nacional.
Gracias a la gestión de Colciencias y la acac, el 7 de octubre de 1987 se inauguró el Foro Nacional de Ciencia y Tecnología, a raíz del cual, en 1989, fue declarado el 'Año Nacional de la Ciencia y la Tecnología'; igualmente, se creó el grupo que constituiría la 'Misión de Ciencia y Tecnología', de donde surgieron las bases de la posterior Ley de Ciencia y Tecnología.
El 16 de septiembre de 1993 se inauguraron los trabajos de la Misión de Ciencia, Educación y Desarrollo, conocida como la 'Misión de Sabios', constituida por el presidente César Gaviria Trujillo, con la tarea de "Entregar al país una nueva carta de navegación, con los rumbos de la ciencia, la educación y el desarrollo trazados claramente sobre ella"
Las acciones
La política se materializa en acciones concretas que están inspiradas en las enunciaciones, pero dependen, también, de los recursos técnicos y financieros disponibles, de las decisiones de los encargados de turno y de las gestiones de los agentes interesados ( beneficiarios o ejecutores ).
La noción de espacios hace alusión al hecho de que la comunicación de la ciencia y la tecnología siempre está tomando lugar en escenarios específicos con barreras de entrada y con limitaciones de acceso implícitas o explícitas, que pueden ser físicas o simbólicas.
El objetivo del paradigma comunicativo de este espacio es informar a los públicos sobre la ciencia y la tecnología para contribuir a la formación de su imagen pública, mediante actividades en medios masivos de comunicación, ferias, museos y centros interactivos. Estos escenarios sirven como plataformas para "vender" la ciencia como un bien de consumo. Así, tradicionalmente el éxito de las actividades se mide en función de la disposición del público para leer, visitar, escuchar o ver los productos comunicativos.
El estudio de PrensaCyT "Estrategias de comunicación de ciencia, tecnología e innovación en Colombia" (Corporación para la Comunicación de la Ciencia, PrensaCyT, 2004), señala que, en comparación con una década atrás, se puede concluir una apertura de las políticas editoriales hacia los temas de ciencia y tecnología, aunque es clara la tendencia a privilegiar las fuentes informativas foráneas y, en consecuencia, a minimizar la información sobre producción científica nacional.
La apertura de los medios de comunicación no significa que se hayan superado las dificultades observadas hace una década, cuando las políticas editoriales consideraban que "publicable" era aquello que significara inventos o espectáculo. Las estrategias promovidas por Colciencias entre 1990 y 2004 han buscado contrarrestar esta visión reducida de la relación entre ciencia, tecnología y sociedad, de la cual no se han podido sustraer los medios masivos de comunicación, El rol cumplido por Colciencias durante este periodo en la prensa escrita nacional ha tenido dos vertientes. La primera se ha centrado en la producción y envío de información a los medios con el mismo objetivo de promoción de la ciencia y la tecnología del país, así como de las políticas que rigen el sector.
La segunda vertiente de las actividades en los medios impresos se centró en la formación de periodistas científicos y en proyectos de conformación de agencias de noticias de ciencia y tecnología del país. Éstas fueron propuestas por organizaciones promotoras de la comunicación de la ciencia y el periodismo científico y universidades públicas. Se destacan la realización de talleres y las jornadas de periodismo científico en varias regiones del país, dirigidas a periodistas activos de medios de comunicación, estudiantes y docentes universitarios, comunicadores y periodistas al servicio de instituciones de ciencia y tecnología.
Museos y centros interactivos.
Este grupo de actividades consumió casi el 50% de los recursos para la comunicación pública de la ciencia a partir de 1995. Fueron apoyados parcialmente el Museo de la Ciencia y el Juego, de la Universidad Nacional de Colombia; la Red de Pequeños Museos Interactivos, Red Liliput, y la creación del Centro Interactivo Maloka.
El apoyo a estos museos permitió construir una infraestructura que no existía en el país.
Ferias de la ciencia y la tecnología.
Colciencias han apoyado pocas acciones en este sentido, y las que se han realizado hasta la fecha se han desarrollado, principalmente, con "públicos cautivos" (en su mayoría, población escolar), Esta puede ser una de las razones por las cuales los públicos no cautivos cada vez llegan menos a este tipo de eventos, porque no encuentran experiencias que atiendan sus intereses. De ahí la necesidad de renovación, innovación y desarrollo de nuevas experiencias y estrategias de participación que llamen la atención e interesen a visitantes diferentes a los escolarizados.
Espacio de difusión del conocimiento científico.
Se propende por un encuentro más directo entre los productores del conocimiento científico y los públicos. El paradigma básico detrás de estas actividades de comunicación está guiado por el deseo de los productores del conocimiento de optimizar el ambiente social en el cual trabajan, mediante el compromiso con los públicos a los cuales esperan hacer visible su investigación. El reto en este espacio consistiría en diseñar escenarios de encuentro e intercambio, e incentivar a la comunidad científica para que se involucre en mayor medida en procesos de interacción con públicos no especializados en sus temas. Estos escenarios podrían convertirse en espacios de definición de agendas de investigación en torno a problemáticas locales y de reflexión de la comunidad científica sobre problemas sociales.
Espacio de difusión de la política.
En este espacio las acciones de comunicación emprendidas por agencias del Estado encaminadas a difundir la política de ciencia y tecnología. El paradigma comunicativo es que estas acciones tienen la intención de explicar, justificar, apoyar o imponer ciertas decisiones que han sido o serán tomadas en el dominio político. Los medios utilizados pueden variar desde publicaciones en libros y folletos, campañas de divulgación, publicidad en medios masivos, hasta medios participativos, como foros o consejos de ciencia y tecnología.
Este lugar revierte un especial interés en la búsqueda de un modelo democrático, pues se presenta como el más propicio para el intercambio y el debate. En el Sistema Nacional de Ciencia y Tecnología se ha buscado su organización a partir de consejos conformados a la manera del triángulo de Sábato (Estado-academia-sector productivo), como mecanismo para la participación y representación de las diversas instancias sociales en las decisiones sobre la ciencia y tecnología nacionales.
El modelo democrático y sus limitaciones. Una agenda investigativa y política.
Hasta ahora la comunicación pública en Colombia ha sido un tema relativamente marginal; los presupuestos asignados a estas actividades son escasos y su institucionalidad, débil. En las políticas generales de ciencia y tecnología, los problemas relativos a la comunicación tienen un uso retórico cargado de buenas intenciones con pocos mecanismos para materializarlas, y en las acciones priman aquéllas encaminadas a vender la ciencia de manera acrítica, la ciencia y la tecnología están imbricadas en la vida de las personas de múltiples formas: cuando se consume, cuando se va al médico, cuando se trabaja o a través de los medios de comunicación.
En primer lugar, los medios de acceso a las comunicaciones están cada vez más concentrados. Esto afecta las posibilidades de acceso de las comunidades científicas de los países más pobres. En segundo lugar, el acceso real que tienen los investigadores de los países más pobres, inclusive cuando disponen de conexiones de Internet es reducido para la gran mayoría. Es posible encontrar fracciones de las comunidades científicas de los países más grandes de América Latina que tienen un acceso comparable a las revistas científicas al de cualquier investigador de un país industrializado, pero esta es la situación de una reducida minoría. En tercer lugar, las necesidades de información científica son más críticas para las comunidades de los países en desarrollo, en la medida en que los altos y crecientes costos de los equipos de laboratorio los orientan hacia los tipos de investigación más intensivos en información. Estos factores hacen que los costos de las revistas científicas y los costos de acceso a las bases de datos afecten particularmente a las comunidades científicas de los países en desarrollo.
Por otra parte según Mike Michael en un modelo limitado de ciudadanía y proceso político: La premisa del modelo democrático según la cual si los ciudadanos tienen mayor acceso al conocimiento científico, entonces, tendrán más capacidad para tomar decisiones y, por lo tanto, los llevará a constituirse en mejores ciudadanos.
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Y si bien no hay una respuesta unívoca sobre qué tipo de modelos serían los adecuados, resultaría deseable la investigación sobre las formas en que la ciencia y la técnica son utilizadas por diferentes actores sociales en la defensa y solución de sus intereses y sobre cómo éstas se combinan con otros tipos de experticias y cómo son utilizadas por distintos poderes. En una época en que las instituciones democráticas tradicionales han entrado en crisis es importante plantearse si el agenciamiento político, esta vez en torno a los asuntos de la ciencia y la tecnología, realmente puede ejercerse por medio de los canales tradicionales
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