domingo, 28 de febrero de 2010

La Globalización, fenómeno de interacciones múltiples




Si bien es cierto que la Globalización es un proceso actual y que no tiene reversa, tampoco podemos dejar de reconocer, que éste no se hubiera intensificado sin el desarrollo de los medios de comunicación y, tampoco podríamos hablar ahora de ellos, sin que este fenómeno económico, político, social y cultural no influyeran en nuestro contexto actual.

Son evidentes los cambios culturales que ha provocado la globalización, por eso es mucho más certero llamarla como muchos economistas un “fenómeno”; porque es este a partir del establecimiento de nuevas reglas sociales quien produce la emergencia de lo que hoy llamamos “una cultura de mundo”.

La globalización en sí misma es un proceso continuo y dinámico, que desafía la manera como son gobernados los países, como cada uno de los ciudadanos interactúan con los demás. Por eso es fundamental tener en cuenta que la reflexión sobre la 
comunicación y la cultura, hay que hacerla abarcando las tendencias del contexto actual, caracterizado por la globalización de las ideologías políticas y económicas, y por ende lo que llamamos también la mundialización de la cultura y la información.

Sobre las interacciones múltiples el documento La historia global y su conveniencia para el estudio del pasado y del presente, nos presenta la transformación de las ciencias sociales, es decir la manera como estudiamos “el entorno humano en el que nos movemos, los grupos sociales, la familia y las personas se rigen por pautas de comportamiento establecidas y sujetas a la influencia de un enorme número de factores. El conocimiento de esas pautas, que vienen marcadas generalmente por cuestiones sociológicas y psicológicas, y de esos factores, que se rigen por cuestiones demográficas, económicas, etnológicas, pedagógicas y ambientales, es esencial para un correcto desarrollo humano en todos los ámbitos”.

Sin embargo, no es exactamente al estudio integrado de las ciencias sociales, que me refiero, sino a los cambios de su objeto de estudio. Es decir, el ser humano es una especie en constante evolución, su naturaleza no es circúndate, porque siempre se tiende a innovar, por esto la Globalización es un fenómeno de interacciones que afecta más allá de la manera como percibimos los paradigmas de cada una de las ciencias.  

Y como lo hablaba al principio de este texto los medios no se pueden estudiar aparte de la Globalización. Es por esto que deben buscar narrativas globales, o sea que encanten a todo el mundo por el modo como conducen los relatos a un mismo contexto social, es decir que involucren a todos en esa misma historia.

El mercado global de las comunicaciones ya exige la utilización de símbolos definidos, para poder tener una difusión mucho más amplia, lo quiere decir que la información podrá ser comprendida por todo el planeta, no solo aquellos de una misma condición, sea económica, política o cultural. Claro que también es importante aclarar que le damos paso a la nueva tecnología de punta.

Entonces es ahí donde podemos observar la propagación de la homogeneidad, pero verazmente también los efectos comunicativos en la construcción del multiculturalismo, lo que apoya mucho más la idea de la cultura globalizada, donde “un mercado global, solo puede funcionar si se apoya en una cultura que garantice el consumo de la producción comunicativa de iguales dimensiones”; circunstancia que apoyaría aún más la idea de que la cultura es un instrumento al servicio de los intereses del capital.

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