lunes, 22 de febrero de 2010

El imperio de la debilidad

JUGANDO A LA INCERTIDUMBRE


Por: JUAN CARLOS GARCÍA TOBÓN


Ensayo crítico propuesto ante la lectura del texto “EL IMPERIO DE LA DEBILIDAD” por Vicente Verdú.

Mientras el tiempo maneja los hilos del destino humano, por otro lado, las necesidades abundan en nuestra rutina diaria. Así mismo, la intención por resolverlas propician un desarrollo, en muchos casos, sostenible haciendo más fácil nuestro proceder en cualquier entorno.

La ciencia, la técnica y la tecnología se han envuelto en un ambiente de incertidumbre en una era de negativismo absoluto como la que vivimos. Si en el pasado, con la revolución industrial y demás procesos de crecimiento económico, social, político y cultural, y con el carente uso de la especialización y evolución en estas areas; era difícil solventar las dificultades. En el futuro, a pesar de todo cambio significativo, la ambigüedad de los errores aun persiste, como parasito, a una escala mayor: un pánico generalizado debido a su divulgación en los medios de comunicación.

Problemas tan comunes como la crisis mundial, no siendo la única en la historia, se reproducen en los medios masivos de comunicación a un nivel desenfrenado, Alterando las conductas de algunos gobiernos, que aun siendo economías solidas, se incluyen en este ambiente depresivo de un problema ajeno.

Sin embargo, no solo la inestabilidad aparente alude a la economía, también, al problema con el medio ambiente, la inequidad laboral, la moral, la postura religiosa y cualquier cosa que pueda ser globalizada(o).

Las nuevas tecnologías, acortan las distancias y propician mayor adquisición del conocimiento a cualquier grupo social. A su vez, paradójicamente condicionan el comportamiento general con nuevos interrogantes o problemas, antes inexistentes en la agenda humana, tales como: el facilismo intelectual e incremento de la mediocridad al encontrar el conocimiento de forma inmediata, la soledad por falta de presencia física en la comunicación y el más preocupante la desinformación en los equivocados caminos de narración de la realidad.

Ahora bien, reestructuremos la finalidad de la ciencia, la técnica y la tecnología en su razón de ser: la comodidad, la promulgación de conocimiento y la creación del mismo en una era de incertidumbre, soledad, pánico generalizado, crisis aparentes e inseguridad. Plantemos las bases para un futuro seguro y evitemos el estancamiento intelectual, en dar cabida a un nuevo oscurantismo, a una burla histórica del progreso, donde tenemos herramientas pero en vez de solo utilizarlas fomentar su evolución.

Por: JUAN CARLOS GARCÍA TOBÓN

No hay comentarios:

Publicar un comentario